Escríbenos al WhatsApp +57 311 251 6627

El poder de la diferencia


*Este es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la opinión de Entérate Villavo.
El poder de la diferencia
Por Edith Agudelo García*
En general la idiosincrasia latinoamericana nos lleva a ser más viscerales en la constante lucha por tener la razón.
Esa es otra característica de nuestros pueblos del cono sur, tener la razón es sinónimo de poder sobre otro (s) lo que en su mayoría desarrolla una competencia silenciosa en cada uno de nosotros por ganar esas pequeñas batallas.
¿Por qué nos cuesta tanto aceptar la diferencia? La vida social dentro de las sociedades tercermundistas conlleva a permanentes contradicciones y luchas internas. Primero, por las aspiraciones contrarias nacidas en el centro de las diferencias (intereses individuales); y segundo por las condiciones de vida de las clases establecidas.
Lo que consideramos como principios o verdades adquiridas en nuestras vidas, se transforman en lo que el día de mañana nos separa de los otros. Nos han enseñado bajo un sistema educativo de difícil acceso; sobre todo el superior, que debemos competir.
Históricamente lo venimos haciendo. En Colombia tenemos cientos de casos, indígenas contra blancos, liberales y conservadores, elites y “plebe”, contextos en los que siempre se busca disminuir y ganar sobre una idea contraria para sobrevivir, sobre maneras diferentes de interpretar la realidad.
Las formas de dilucidar una problemática, un hecho o una situación concreta tienen cientos, miles, millones de explicaciones. Pero la lucha no es por la verdad absoluta o científica, no. Es realmente por tener la razón y hacer uso de nuestro pequeño poder.
Michel Foucault en su teoría de los micropoderes expresa que cada persona tiene su propio poder (desarrollar su vida, sus ideas, sus decisiones de representación política). Estos micropoderes individuales, a su vez se van reuniendo en grupos, que según el historiador, psicólogo, teórico social y filósofo francés; forman un poder más grande, pero que en su esencia se mantiene dividido.
Estos grupos forman grupos aún más grandes, y así sucesivamente hasta conformar un estado, en el cual ciertas personas son escogidas para dirigir este estamento político-social; pero al contrario de lo que parezca, estos gobernantes no son los que tienen el poder de todo el resto de personas.
Y esta es mi parte favorita de la teoría: ellos nada más tienen la responsabilidad de guiar el poder. Como dice Foucault el poder, esta para dirigir, más no para prohibir. El gobierno, como guía del poder, presenta al individuo las alternativas válidas para la acción, induce sus conductas en una dirección. Ha esto lo denominó “poder pastoral”.
Saco a colación a este autor, ya que las principales contradicciones sociales de nuestra naturaleza histórica son por temas políticos.
En época de campañas electorales se llega al punto de romper relaciones con familiares, vecinos, amigos, etc. Caso cercano, el plebiscito que originó un sinnúmero de comportamientos en la sociedad. Explicables, solo a través del elemento primario del control social: la estrategia de la distracción que “consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las elites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes” esta es la primera de las 10 estrategias de manipulación mediática de Noam Chomsky.
Mientras cada uno lucha por que su micropoder prevalezca sobre el otro, nos embarcamos en peleas épicas a través redes sociales, disminuimos al oponente, damos la razón a nuestros partidarios y así, en esa misma línea en las calles se exigen derechos bajo la represión.
Mientras este escenario nos cubre los ojos, y le apostamos a la intolerancia frente a las ideas y las formas de pensar de los otros, seguimos distraídos, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivados por temas sin importancia real.
¿Nos tienen ocupados peleándonos entre nosotros, verdad? ¡Despierten! Les estamos haciendo un favor. El poder es democrático, es de todos, para todos, con tus ideas y mis ideas. Así como el átomo es la unión de partículas de carga positiva y negativa, así todos tenemos oportunidad de aportar bajo la diferencia para construir nuevas sociedades.
*Comunicadora Social Unimeta.

Comments

comments

Share With: